Viento

La noche calma
Sobre la ventana
Y sus contornos de tul
Entonces ondearon
Con dulzura
Y supe que eras tú
Desde otro tiempo
Supe que eras tú
Vuelto viento.

Fragmento

Lo que siento por vos que casi no es
Diluido en la oscuridad de una luna negra
Perdido entre nubes que corren pasajeras
Sin dejar huella
No sos porque no estás

Decime

Decime ¿qué se siente perderse el argumento? ¿Qué se siente no entender de qué va? Salir del cine sin saber. Única función. Decime qué se siente no alcanzar a tocar pero ver. ¿Se siente ajeno? ¿Más? ¿Menos? Quizás demasiado. ¿Qué se siente?
¿Qué se sentirá ser así? No te enredes conmigo, te dije, apelando a mi complejidad y ni yo misma sabía la profundidad de ella. Pero ahí estaba, viva, lista para estallar en tu cara anodina. No sabré nunca qué se siente y por suerte. Pero estos versos nacieron del choque sincrónico. Y, como todo en esta vida, por algo será. Hasta qué lugar extremo de los caminos me lleva siempre el capricho. A mitad de camino entre mi versión de vos y el verdadero vos, todo se deshace. Aún me pregunto por qué pierdo el tiempo así. Solo por las noches me invade la ansiedad con tu olor. Y me regala caminos que algún día me llevarán a donde debo estar. Mientras los camino, te escribo.